After almost 15 years of having left my native Dominican Republic, I have decided to share my thoughts and my "drafts of inspiration" again.
Sometimes my texts will be in Spanish and sometimes in Dutch; but mostly they will be published in English: a reflection of the reality I live everyday, where choosing only one language to express myself is simply impossible (Spring, 2009).
Como carmín incandescente brotan tus ansias de flor en mis tímidos labios. Labios trémulos, impacientes, que al cálido roce de los tuyos, sin vacilar, repentinamente, se desdoblan, desdunándose casi sin pudor al ritmo dulce y meloso de este largo beso que aún te espera noche tras noche, pétalo a pétalo.
Con la lengua ardiente como un dragón,
ebrio de barato vino tinto,
escupiendo a quemaduras,
gritaba el Mae'tro Cabral:
A mí no me manden a callai', COñO,
que la poesía se hizo PA'BLAI'LA!
In the House of Culture (inspired in the 'Master Cabral' RIP)
With his tongue hot as a dragon, drunk on cheap red wine, spitting burning fire, Mae'tro Cabral shouted:
Don't tell me to shut up, COñO, that poetry was made to be SPOKEN OUT LOUD!
You are a human goddess,
goddess of poetry, of chanting.
And when you speak, your voice gathers
the breath beyond the graves,
which you breathe effortlessly
giving it shelter
in the depths of your throat.
And then
when you sing, human goddess
the universe reveals
what it still did not know was certain.
In her womb;
and in yours
in unison,
another song of hope is conceived,
which I pursue
with this simple poem,
longing to hear you giving birth
to infinite melodies,
La vida sigue, amor
como el amanecer que descansa
en la soñolienta y cariñosa noche;
como el ocaso que despierta
bajo la luz tierna e inquieta
de un nuevo sol.
La vida sigue, amor,
porque cada ilusión de finales
es un claro destello
de esperanza parida
por el incansable génesis
que preñado de desnudos
y hambrientos universos,
Deja que el silencio te cuente
cómo te visité en tus sueños,
cual fugitiva diosa del ocaso
suplicando albergue
en las suaves almohadas
de tu pecho, de tus brazos.
Deja que la noche te cuente
las palabras que susurré
al buscar mi piel en la tuya,
refugiándome friolenta
en el imaginado abrigo
de tus tiernas y cálidas manos.
Deja que el amanecer te cuente
que no dormiste solitario,
que los plieques de tu lecho
guardan mi aroma
cual perfume de locuras,
de pétalos desparramados.
Y si no me crees, deja entonces
que las calles te cuenten
como por ti, trémula, callo
cuando en cada imagen tuya
lamo con besos
el ancla de tu fugaz mirada.
Deja que el universo te cuente
cómo clavaste la luz de tu sol
en el fondo de mis soledades
dejándome perpleja de amor,
iluminando aquel sagrado rincón
donde aún habitan mis ansias
Plasma : Materia gaseosa fuertemente ionizada, con igual número de cargas libres positivas y negativas. Es el estado de la materia más abundante en el universo (diccionario de la Real Academia Española de la Lengua).
Atravesando este plasma infalible
oh, tu dentadura a flor de sonrisa
cuando te miro y tú me miras
enamorándome con tus pupilas
y tus juguetonas manos
que me tocan toda a través de las mías
a pesar de esta triste lejanía
en el silencio que nos asalta
cuando se nos preñan los labios
de versos, de remotos besos
que como savia divina se entierran
en tus entrañas y en las mías,
brotando luego como rocío de anhelos,
mojando la frágil soledad
en el aleteo de tu eco
cuando tu dulce voz se pierde a gritos
como recia lluvia que viaja y emigra
habitándome de ti, en mi desnudo epicentro,
colmándome con tu hambre,
con tu fuente a cántaros, con tu grave canto,
cual sedienta y abandonada tierra
a bocanadas de amor embriagante,
gimiendo en tus delicias,
a tí, solo a tí, en puro temblor,
sin temor, me lanzo y me entrego
hasta que el efímero encuentro
nos engendre y nos separe,
Si te cuento, que hoy en las apretadas calles de Amsterdam vi a un par de niños blancos como la leche, chocando puños con un agente policial oscuro como el café tostado, que les sonreía y les seguía el juego.
Que pasé por el parque de diversiones del Dam y vi a un puñado de chicos lanzado gritos de furor al balancearse en un remolino que casi tocaba el cielo.
Que vi a una joven posando frente al Sex Museum. Que al lado opuesto de la calle, unos padres juguetones fotografeaban sus pequeños, cuando se divertían subiéndose sobre las resbaladizas esculturas de coloridos elefantes hindúes.
Si te cuento que crucé a la parte norte, y navegando en el ferry me di cuenta que a pesar del invierno prematuro, el sol me calentaba y que sólo unas finas nubecillas se asomaban a ver el río y sus largos barcos desde lejos.
Si te cuento, que la mesera del lugar donde almorcé tenía el pelo canoso y largo (más allá de los hombros), adornado con flores de plástico y las muñecas rodeadas con aros dorados que sonaban como campanillas de monasterio.
Si te cuento, que en la estación central vi a una joven pareja. Sentada sobre sus piernas, ella le arropaba el cuello y él le tocaba su nariz con su nariz.
Si te cuento, que en el tren de partida, la adolescente frente a mi asiento me sonrió más de una vez, y volvió a sonreir cuando reemplacé mis oscuras gafas de sol por mi lentes de montura azul acqua.
Que a través de la puerta de cristal, en el vagón de primera clase vi al sesentón más guapo del mundo charlando con dos chicos que soñarían envejecer como él.
Que el paisaje plano y sereno me habló y me dijo que no podía ofrecerme montañas, pero que me regalaba el lento atardecer y el verdor de los pastos.
Si te cuento que ya era de noche al regreso y que la gente ya no sonreía. Que al desmontarme del tranvía un joven esbelto, con maletín y traje de oficina encendía un cigarrillo y caminaba fugazmente, como si no se diera cuenta que ya era hora de olvidar el trabajo y amar lo que le quedaba del día.
Si te cuento que al llegar a casa, a pesar de sentir la soledad y el frío abriéndome la puerta, me miré al espejo y le pregunté a mi reflejo con una amplia sonrisa: que sería de la vida sin un 'dagje Amsterdam' ?
Ya ves amor, lo que deshaces
Cuando a falta de caricias
Tirito el invierno prematuro
Tentando a ciegas el molde
De tu cuerpo en mi lecho
De tus manos en mi sexo
De tu aliento empañando mi piel
Ya ves amor, lo que deshaces
Cómo me vacías y me desnudas
Cómo me lanzas al hambre
Y me entregas a lo incierto
Tiernamente,
Como si me mimaras toda
Sin contarme de un final
Ya ves amor, lo que deshaces
Cuando le hablas a mi boca
Con destellos de besos
Y pétalos marchitos
Ajando mis voz, mi silencio
Mi dulzura por ti
Mis sueños contigo
Ya ves amor, lo que deshaces
Como ramas robustas
quebradas por tormentas de borracho aliento
Como preciosas piedras de cristal
cayendo a golpes sobre lo más duro
Como un corazón suave y puro
desgarrado a mordidas de rabia
A tu insólita partida, amor
Violentamente,
Sin reparos,
Mi amor por ti
también
se
quiebra